
Llegar del súper con los brazos muertos
Pagaste la bolsa de plástico, se rompió a mitad de camino y terminaste haciendo dos viajes. O peor: llegaste a la casa con los dedos marcados y el hombro cargado. Y la próxima semana, otra vez lo mismo.
Lo despliegas y se convierte en carrito
Es un bolso normal que llevas al hombro. Cuando lo llenas, sueltas la base, salen las ruedas y el asa, y lo arrastras como carro de compras. La misma compra, sin peso en el brazo.
El carro de compras clásico no cabe en ningún lado
Los carros de metal ocupan espacio todo el año para usarse una vez a la semana. Este se pliega y cabe en un cajón. Y a diferencia de la bolsa reutilizable, no te obliga a cargarlo.
Pagas cuando lo tienes en la mano, no antes. Si llega con fallas, te ayudamos con el cambio.
Cómo se usa
Paso 1 – Lo llevas plegado en la cartera o el auto
Paso 2 – Lo abres en el súper y lo llenas
Paso 3 – Sacas las ruedas y el asa, y lo arrastras hasta la casa
Especificaciones
- Contenido: 1 bolso plegable con ruedas
- Uso: bolso de hombro o carro de arrastre
- Material: tela resistente tipo oxford
- Plegado: se guarda en cartera o cajón